
El Ángel:
I
andaba con los brazos colgando,
quería que el arroyo fuera un río,
que el río fuera un torrente
y que este charco fuera el mar.
Cuando el niño era niño
no sabía que era niño,
para él todo estaba animado
y todas las almas eran una.
Cuando el niño era niño
no tenía opinión sobre nada,
no tenía ninguna costumbre,
se sentaba en cuclillas,
tenía un remolino en el cabello
y no ponía caras cuando lo fotografiaban.
II
Cuando el niño era niñoera el tiempo de preguntas como:
¿Por qué yo soy yo y por qué no tú?
¿Por qué estoy aquí y por qué no allí?
¿Cundo empezó el tiempo y dónde termina el espacio?
¿Acaso la vida bajo el sol no es sólo un sueño?
Lo que veo y oigo y huelo,
¿no es sólo la apariencia de un mundo ante el mundo?
¿Existe de verdad el mal y gente que realmente son malos?
¿Cómo puede ser que yo, el que soy,
no fuera antes de devenir,
y que un día yo, el que yo soy,
no seré más ese que soy?
El hombre:
Cuando el niño era niñolas manzanas y el pan le bastaban de alimento,
y todavía es así.
Cuando el niño era niño
las bayas le caían en la mano como sólo caen las bayas,
y ahora todavía;
las nueces frescas le ponían espera la lengua,
y ahora todavía;
encima de cada montaña tenía el anhelo de una montaña mas
alta y en cada ciudad el anhelo de una ciudad aún mas
grande, y siempre es así todavía.
En la copa del árbol tiraba de las cerezas
con igual deleite como hoy todavía;
se asustaba de los extraños
como todavía se asusta;
esperaba las primeras nieves,
y todavía las espera.
Cuando el niño era niño
lanzó un palo como una lanza contra el árbol
y hoy vibra ahí todavía.
(Peter Handke, fragmento de "Der Himmel über Berlin", 1987)
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